27 jul. 2010

Vacaciones de verano

Puede que me quede atrás, puede que cierre los ojos y deje que el sol pudra mis recuerdos. Puede que me detenga sin más, mientras el polvo se pega en las paredes de mi garganta. Puede que me olvidé de tus labios anónimos y verdaderos, puede que incluso renuncie a soñar esta noche contigo...

Y puede que el viento atraviese mi piel y llegué hasta mis venas desconsoladas. Entonces, sólo entonces, puede que el susurro de tu voz aparezca incluso cuando abro los ojos y que tus manos sean tan reales como mis manos. Entonces puede que la vida vuelva a coger ritmo. Entonces puede que la tinta de mis versos vuelva a hacerse húmeda y cubra mis pupilas de nuevo. Puede que tu voz caliente mis pulmones e incluso puede que con un beso los trenes lleguen otra vez a tiempo.

Y tu cuerpo me recuerda lo imperfectos que son mis sueños. Rápidos como los castillos de arena, tan rápidos como la rabia en cada lágrima. Y tu cuerpo vuelve a despertarme y me empuja fuera del calor de este papel pintado. Y otra vez tu cuerpo me recuerda que puede llegar el día en que nos miremos y no nos descubramos.

Camina, sigue caminando. Cuando vuelvas te buscaré. Y si no te encuentro te seguiré buscando.

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