27 feb. 2011

Detrás del tiempo

Otra vez frente a ti, como ese deseo que se vuelve humo cada vez que trato de atraparlo en un escalofrío.

Otra vieja oportunidad, otro nuevo intento de tratar de olvidar que no me olvido nunca del color de tu pelo.

Y otra vez tus ojos, y otra vez consigues encender el deseo que no deja de ladrar versos contra estas cuatro paredes que contienen todos los miedos que en una tarde estropearon con el fin, el final de mi cuento.

Se cansó tu latir, se marchitó el impulso de besarte cada vez que me duermo, se callaron las palabras, reinó el silencio mientras se durmió tu voz en la madrugada.

Y cada rincón es una nueva ocasión para robarle tu calor de verano, al frío de no verte en mi primer invierno. Y cada renglón es un nuevo resbalón que no me deja olvidar la duda sobre el sabor de tus besos.

Otra vez frente a ti, pero ya no te veo. Sin resolver se quedaron mis ganas, callado se quedó tu silencio.

(25 noviembre, 2006)

Vanidad

Hoy soñé que me besabas,
soñé que en un abrazo
tus dedos entre mis manos jugaban.

Hoy soñé verte desnuda,
soñé recorrer tu cuerpo
empapado de tierna dulzura.

Y en la noche nuestros cuerpos se mezclaban,
dos deseos con la misma intensidad.
Y en un beso nuestra lenguas hablaban
de un amor de pura vanidad.

Hoy soñé que me besabas,
pero en el alba del despertar,
quise seguir soñando, seguir pensando,
que siendo la vida un sueño,
hoy eras tú la realidad...

Septiembre 04

15 feb. 2011

Todo lo que no sé que te debo

Qué te parece si vas hablando y dejas que yo recoja las palabras que se te caen de los bolsillos...A ciegas, como cuando las vacaciones de verano abrasaban mis pestañas, mientras las colillas en mis manos corrían más que los gatos de la estación.

Qué te parece si a la madrugada le recortamos las alas y le vendemos suspiros a las telarañas del escalofrío que atrapé una noche cualquiera sobre tu colchón. Qué te parece si hoy te digo lo que nunca te digo, si te ríes de mí cuando estás conmigo cada vez que me olvido la vergüenza en un parque junto a la cabeza de Platón...

Mientras se nos fuga la vida en un desvelo imaginado, huyendo por el camino de huellas sobre el hielo que un día dejaron los dos osos polarizados. Mientras tiñes los días de color con tus ojos, mientras bailas sobre las aceras que nunca se habían mojado.

Y qué te parece si nos quedamos un poco más bajo el abrigo de otro secreto, disfrutando del calor de tus costillas, disfrutando como niños en la hora del recreo. Qué te parece si hoy me paro aquí y no vuelvo a dejar tu piel entre mis asuntos pendientes, mientras tú esperas que adorne tus palabras, mientras yo sueño con la sonrisa de tus dientes.

Y al final, qué te parece si medimos con los besos la distancia universal que nunca debería separar la distancia entre dos besos. Mientras te quedas esta noche, mientras sigues latiendo entre la sangre de mis versos.

14 feb. 2011

Años

Te quiero. Te quiero sin peros y sin porqués. Te quiero sin razones que disculpen que no dejo de acariciarte el pelo mientras me hablas. Te quiero, y hoy el tiempo sacude el polvo a esos ojos tuyos que se murieron el día que me mirabas y ya no me podías ver.

Te quiero, y cada historia que te inventas es un recuerdo que perdiste en el camino de piedras labrado bajo tus pies. Te quiero, porque así inyectas color a estas letras, porque me vuelves loco perdido, tonto majareta y cobarde cuando evito decirte que te quiero más de lo que crees.

Desnuda, cuando te miro y los años te han robado hasta el calor de tu propia piel. Desnuda, sin la rabia de tus uñas, sin la fuerza de tu llanto solitario en la noche solitaria que nunca quisiste tener. Desnuda, sin el cariño de los brazos extranjeros. Desnuda y cubierta de miedo, te quiero incluso cuando no me alcanza la vida para no dejarte nunca de querer.

Te quiero y amo cada arruga tallada sobre la palma de tus manos, te quiero y quiero las lágrimas que lloras sin saber porqué. Te quiero más cada 14 de febrero, más rápido incluso de lo que los dos llegamos a comprender.

Te quiero abuela, porque me lo diste todo y luego te olvidaste. Te quiero para que tú me quieras...para que tú me quieras y mientras me miras, cierres los ojos y me vuelvas a ver.

(Dedicado a mi abuela Valentina
en su 86 cumpleaños
- "te quiero incluso cuando no me alcanza la vida
para no dejarte nunca de querer")