14 dic. 2011

DOS

Sí, ya sé que en dos letras tu nombre me sabe a arroz tostado, a la canela de cada madrugada, al frío entre los cuerpos en el vagón del tren. Pero me di tiempo y el tiempo me detienen en pacientes paseos de diciembre al abrigo del dinero que ya no me queda.

Ganas, me crecen las ganas cada vez que veo tus ojos otra vez en el reflejo de un imperfecto, y esta vez, esta vez me muero de ganas por contártelo todo desde el principio, pero me muero.

Esta vez me aguanto los nervios de las palabras, quiero cuidar esa sensación de "me importas tanto, que ya todo me importa nada", quiero guardarte de los meses, del cansancio, quiero esconderte para que no te encuentren las sábanas.

1 sept. 2011

Siete y medio, ocho alto.

Estoy sentado en una silla de madera, madera marrón, vieja y desastillada, como si el tiempo hubiese sido un perro rabioso que le mordía las patas. Estoy sentado en medio de este escenario iluminado por cientos de bombillas brillantes que titilan con el oxígeno de la sala. Y tú al otro lado, como siempre en silencio has posado tus ojos en un punto impreciso mientras yo le pongo nombre a tus canciones. Y tú al otro lado, nerviosa, como nunca debiste haberlo estado en el momento en el que la música rompió los tabiques y nos quebró los abrazos.

Nunca es mejor momento para hacerlo tan mal como siempre, y te vas y me arrepiento, y te vas, y cazar aviones en el cielo ya no me sirve. Y la nota de tus besos aprueba un mar de dudas donde naufragué sentado en una balsa de metal. Y yo sentado en una silla, y tú al otro lado cultivando mil razones para volver. La luz, la música y el parque.

Y llegó el abrazo, y luego el vacío, y llegó tu espalda en la calle, y luego te amé...

29 ago. 2011

Singlot perpetu.

No me duermo porque no me dan sueños las tardes, no me duermo porque prefiero escuchar el color de tu fotografía mientras recuerdo los motivos que nos separan piel con piel. Y me quedo en silencio dibujando historias sobre tus pecas bajo el calor que conquista el mundo escondido en esta manta de papel.

No me levanto porque los pies se me escapan del suelo, no me levanto porque mi almohada escribe mis pensamientos y los escupe en forma de sueños contra el rigor de esta pared. Y la vida se hace lenta mientras imagino que inspiro tu espiración, que el espacio se consume en burbujas de luz que se quedan atrapadas entre los dedos. Y la vida se hace lenta mientras me creo que por fin te conozco y tus labios ponen fin al hipo perpetuo de mis miedos.

Otra vez. Un suspiro y otra vez la oscuridad me engaña y me enseña el olor de tu cuerpo refugiado en tu sonrisa infinita. Otra vez y el guiño de tu voz me despista en mil tardes sofocadas donde existes cada vez que se me pierden los ojos detrás de un final que nunca acaba, porque tú ya nunca acabas.

Y por eso el sueño, por eso la pereza y la impaciencia que late bajo el suelo. Y por eso los días tristes, y por eso las tardes con tus besos. Y por eso es "eso" otra vez, y por eso es nunca y todo es siempre de nuevo. Por eso volvieron las letras, por eso huyó herido el silencio. Por eso fueron tus pecas, por eso fueron tus ojos y el temblor al tocarte cuando ni siquiera puedo. Y por eso fueron miradas, y por eso ahora son recuerdo. Y por eso el naufragio en cada banco del parque, por eso el tiempo cuando no quiero tiempo...

Por eso eres luz, por eso oscuridad, por eso eres hielo...Por la tarde que no tienes, por la vida que te debo.

15 ago. 2011

Desastres y dictaduras

Idiota.
Idiota es desear que mañana llegue hoy.
Idiota es mi sonrisa sobre tus labios.
Idiota es esta canción.
Idiota es no querer ser idiota a tu lado.

Idiota es buscarle explicación.
Idiota es no besarte cuando te extraño.
Idiota es el sonido de otra canción.
Idiota es ser idiota. Ser idiota sin reparo.

Idiota es el silencio de las cosquillas.
Idiota es la vergüenza de tu cuello.
Idiota es el calor de los días...

...idiota eres tú, cuando yo soy idiota y no tengo remedio.

18 jul. 2011

A corazón abierto

Ya sé que no te había prometido ninguna línea, pero casi estoy por jurar que estabas esperando encontrarte con esta carta.

He querido escribirte porque sé lo nerviosa que estás en estos momentos, y sé que es por mi culpa, pero no hay nada de qué preocuparse, todo va a salir bien. Lo sé, y aunque ahora mismo no pueda agarrarte la mano mientras te digo esto, sé que no habrá ningún problema.

No puedo negarte que mientras lees estas palabras tengo mucho miedo. Tengo miedo aunque en este preciso instante no pueda darme cuenta en realidad de cuánto miedo tengo. ¿Sabes qué es lo que más me ha atemorizado de todo esto? Creer que de algún modo u otro iba a perder una pequeña parte de ti en este quirófano.

Luego me he dado cuenta que eso no es cierto, eres algo mucho más grande que mi corazón. Eres cada vez que te ríes y haces que me brillen los ojos, cada palmo de mi piel que no quiere despegarse de tus labios. Mi ilusión de cada día, el eterno mar azul bajo tus pupilas en el que me quiero morir de viejo. Eres mucho más, porque eres mi esperanza y por eso mismo ahora sigo luchando tumbado en esta camilla.

Ya sé que no es justo que haya elegido este momento para decirte esto, pero, quiero que sepas que si algo sale mal yo siempre te seguiré queriendo. Que aunque mi corazón se pare, cada gramo de mi cuerpo seguirá latiendo.

26 jun. 2011

Agua, nieve y arena

Agua helada y agua caliente son siempre agua por mucho que las cambie esta fotografía...

No puedo hacer otra cosa que recoger el perezoso rencor de mis palabras mientras la piel sigue coleccionando el olor de unas sábanas anónimas prisioneras del olvido de un motel olvidado tras el cansancio de la carretera.

Silencio. Sólo ha bastado el silencio para darme cuenta de que he transformado el paisaje. Un segundo de silencio para descubrir que he vencido a la eternidad del horizonte, a la promesa de la espuma, a las lágrimas del viento. Silencio y tras el silencio fui capaz de conquistar el asfalto y el metal, la luz y el aburrimiento del color.

Sólo en el silencio ataqué la cordura de la tormenta, el poder del verde rocoso de los gigantes de piedra y tiempo. Sólo basto silencio para crear arena sobre mis ojos, para abrazar mis huellas y luego perderlas, igual que se pierde silencio entre el silencio.

(16/05/2011)

2 may. 2011

Condición de aturdido.

Quiero empezar disculpando mi letra...

La que se ha acostado contigo tantas veces. Aquella que conquistó la oscuridad de tu aliento y rodeó la piel de tu cuello en cada escalofrío. Esa que sobrevivió al latido bajo tu ropa, la que se enredó toda una noche sobre tu cuerpo sólo por la extraña sensación, de no saber cómo era no poder estar contigo.

Aquella que te embaucó con frases perfumadas, con las verdades desvergonzadas del desconsuelo. Esa que nunca te dijo lo que sentías bajo tus dedos. La que se olvidó de cómo se escribía la quemazón de no ser nunca más un recuerdo.

La que no se detiene cada vez que te presentas. La que no sabe guardar en silencio la impaciencia de mis pecados. La que se despista cuando llegas, la que no sabe nunca qué decir. Esa que se desmonta al verte detrás de cada fotografía. Esa que no se detiene. Esa que no es más, porque tú no eres más letra.


28 abr. 2011

Lluvia repentina

Nunca he sido bueno en esto de elegir el momento para no dejar de ver el color de tus fotos. El intento de un "no quiero", que siempre se convierte en un "nunca pasará una próxima vez...", me persigue por cada una de las cuatro esquinas de mi cuarto a oscuras.

No, tampoco soy perfecto conquistando el terreno de tus recuerdos, ocupando el oxígeno que respiras, distrayendo tu despistada distracción con los juegos malabares del viento, siendo la lluvia repentina que te hace mirar al cielo y abrir la boca.

Y quizás, es que nada es porque nada ha de ser después de que nada viniera esta noche a vernos. Y puede que tenga razón el silencio de la canción, o incluso el sonido de nuestro propio silencio. Y es que puede ser que no haya luz detrás de estas persianas que condensan el tiempo lento que nunca hubimos de tener. Y quizás es que todo carece de sentido porque sólo una noche tuvo sentido después de aquella sensación de conocernos sin conocernos...

Es cierto, no voy a negarlo, no te digo la verdad cada vez que digo que no te estoy mintiendo. Y como siempre me volveré a perder entre la gente una noche más, y como siempre tu mano no volverá a coger la mía y mis dedos jugarán con aquella amarga sensación de ganarle el pulso a tus dedos.

Y como siempre...nunca volverá a ser ayer. Porque nunca ha sido siempre, porque siempre es siempre nunca...Y yo seguiré sentado al borde del camino viendo pasar mis pasos, esperando el tiempo de los recuerdos, soñando con que se cumpla lo pasado...pero como siempre, nunca ha sido siempre...y tus ojos se fueron, y mis labios se han secado.

16 abr. 2011

A ciegas

Noventa y tres, no se detiene, no puede parar. Noventa y tres espera los sofocos del verano, los amores enamorados, las ganas suicidas de un beso en el mar.

Noventa y tres nunca será un paseo bajo la noche, las risas dentro de un coche, el cigarro apagado que nunca se debe fumar.

Noventa y tres son dos vuelta en el cielo, el final mentiroso y sincero, la letra vagabunda de un verso caprichoso que siempre quiere ser impar.

Noventa y tres es otra excusa cualquiera, otra verdad verdadera, el mismo comienzo que no sabe cómo acabar.

Patadas al aire

No escribo aunque quiera, porque quiero, pero no escribo, y aunque quisiera y escribiera, no escribo por más que quiera. Y quiero creer que escribo, aunque escriba lo que no quiera, pero no quiero lo que escribo, porque nunca escribo siempre que quiera...

10 abr. 2011

Seiscientoscuatromilochocientos.

Una, dos y tres...abre la puerta e inspira una bocanada de ruido y cristales...cierra los ojos y tropieza con los escombros de la noche temprana...cierra los ojos y el tiempo se le escapa entre los dedos sin poder arañar el escalofrío de las horas en punto...cierra los ojos y todo se detiene...

Una, dos y tres...golpea latidos de tinta contra la carcajada entristecida de sus días...cierra los ojos y escucha la música de una vida ajena...cierra los ojos y se pierde...cierra los ojos y dibuja una sonrisa de papel bajo la luna de humo de la noche en vela...

Una, dos y tres...pierde el recuerdo en un taxi afortunado....cierra los ojos y el calor húmedo de la madrugada golpea contra su sangre...cierra los ojos y se ríe...cierra los ojos y el final no se cansa...

Una, dos y tres...despierta en un sueño que no le permite dormir...cierra los ojos...cierra sus ojos...ahora te ven.

28 mar. 2011

Dados

Azar, la estadística de las palabras, el capricho de tus ojos sobre este papel. Por momentos un impulso que late con fuerza, una garra de oxígeno que arranca todo lo que me queda dentro y lo convierte en humo, tinta y verso.

Fortuito, un golpe contra el tablero de tu piel. Un escalofrío arrasado de silencio que nos cubre mientras apuesto todo el calor de nuestros besos a una rima que me traiciona.

A veces genial, nunca perfecto, pero siempre es eterno el intento por comprender la anatomía del deseo que engaña a mis dedos entre tu pelo. A ratos tranquilo, por un instante lento, el sentido de tu voz contra mi respiración asfixiada.

Incoherente, como la verdad de estos miedos tras la maldad de la madrugada.

Casual, como tu tiempo empapado de mi tiempo, como las lágrimas que escondes detrás de tus pestañas. Casual como las nubes de este cielo, como esta ansiedad por no perder la oportunidad de jurarnos, que nunca nos perderemos mientras nos juramos un amor embustero.

17 mar. 2011

Piedra, hierro, cristal y agua

Los ojos, la risa, la lluvia, la calle, las luces, los parques, la brisa del mar...la calma, la prisa, las fotos, la vida, la rabia, los charcos, las ganas suicidas de echarse a volar...

Las manos, los pasos, los libros, los ratos, cerrar bien los ojos y mirar hacia atrás...los dedos, los perros, los coches, los puentes, contar hasta diez y volver a empezar...

Recuerdos, recortes, canicas, resortes, colillas, desastres y ganas de hablar. Patadas, bostezos, carreras, excesos, derrapes, descensos, subir escaleras y no respirar...

La torre, los lienzos, el árbol, el viento, el río y el frío, el frío y el río, cruzar otro arco y llorar al cruzar...

Lo gris, lo verde, lo triste, lo bello...guardar en tu mano la eterna ciudad.

15 mar. 2011

La ola

Es un eco imposible que detiene un muro destruido de partículas de polvo y luz frente a mi cuerpo. Un relámpago suspendido en la tensión del instante que condensa la respiración hasta que todo explota. Después llegará la fuerza desbocada del viento, después la ola arrasadora, el ruido cegador, el temblor...y después del horror sólo vendrá a consolarme el cansancio del mismísimo silencio.

Y el frío condensará los espasmos macabros de la realidad. Los escombros, los escombros vendrán a arroparme en su lecho putrefacto de imperfección cuando todo se haya ido. Entonces me quedaré dormido sobre la destrucción de mi propio mundo, aquella que gime bajo mis pies, mientras dejo que mis entrañas devoren tu recuerdo.

Nada quedó atrás cuando la luz borró el camino de tu voz en mis tímpanos reventados, ningún rincón donde tu olor se volvió a posar agotado, ya no existió el calor que se congela bajo tu ropa, el dolor de cada cigarro apagado. Otra vez la oscuridad ensordecedora, otra vez las horas del morir mientras se muere el tiempo, la eternidad descorazonada, la improvisación suicida...Otra vez la vida lastimosa de los lamentos.

8 mar. 2011

Inexplicable

Hay un sonido ronco en el tiempo que pasa hasta que el tiempo se muere entre nuestros ojos. Un silencio vacío cargado de impaciencia...

Hay una luz que apaga toda la desconfianza entre nuestra piel. El mapa sobre tu cuerpo donde perderse. Los sueños donde jugar despierto.

Hoy hay una palabra que se susurra en el papel. Un corazón que late violento. Hoy unos dedos que tocan lo que no ven. El pasado y el presente, hoy, se pelean bajo tus pies...



2 mar. 2011

Prometeo

Soy posible en los días rojos atravesados por calambres de cansancio.
Soy posible en la madrugada atronadora de tus susurros desde la distancia.
Soy posible en el mar de ganchos de acero que me impide volar.
Soy posible en la profundidad del suelo suspendido en mi silencio.
Soy posible en el incansable espacio que nos separa.
Soy posible en la palabra.
Soy posible en la fuerza de los dientes contra los dientes.
Soy posible en el esfuerzo último que nunca se acaba.
Soy posible en el cielo cubierto de miedos por el futuro.
Soy posible en la sonrisa que se refleja bajo la sonrisa de tu mirada.
Soy posible en la oscura noche.
Soy posible en las dudas que hacen que te entren ganas.
Soy posible en el vuelo rasante sobre los límites impuestos.
Soy posible en el sonido imperfecto de la guitarra.
Y soy posible en lo imposible; quedarme bajo tu piel, dormir entre tus pestañas...

27 feb. 2011

Detrás del tiempo

Otra vez frente a ti, como ese deseo que se vuelve humo cada vez que trato de atraparlo en un escalofrío.

Otra vieja oportunidad, otro nuevo intento de tratar de olvidar que no me olvido nunca del color de tu pelo.

Y otra vez tus ojos, y otra vez consigues encender el deseo que no deja de ladrar versos contra estas cuatro paredes que contienen todos los miedos que en una tarde estropearon con el fin, el final de mi cuento.

Se cansó tu latir, se marchitó el impulso de besarte cada vez que me duermo, se callaron las palabras, reinó el silencio mientras se durmió tu voz en la madrugada.

Y cada rincón es una nueva ocasión para robarle tu calor de verano, al frío de no verte en mi primer invierno. Y cada renglón es un nuevo resbalón que no me deja olvidar la duda sobre el sabor de tus besos.

Otra vez frente a ti, pero ya no te veo. Sin resolver se quedaron mis ganas, callado se quedó tu silencio.

(25 noviembre, 2006)

Vanidad

Hoy soñé que me besabas,
soñé que en un abrazo
tus dedos entre mis manos jugaban.

Hoy soñé verte desnuda,
soñé recorrer tu cuerpo
empapado de tierna dulzura.

Y en la noche nuestros cuerpos se mezclaban,
dos deseos con la misma intensidad.
Y en un beso nuestra lenguas hablaban
de un amor de pura vanidad.

Hoy soñé que me besabas,
pero en el alba del despertar,
quise seguir soñando, seguir pensando,
que siendo la vida un sueño,
hoy eras tú la realidad...

Septiembre 04

15 feb. 2011

Todo lo que no sé que te debo

Qué te parece si vas hablando y dejas que yo recoja las palabras que se te caen de los bolsillos...A ciegas, como cuando las vacaciones de verano abrasaban mis pestañas, mientras las colillas en mis manos corrían más que los gatos de la estación.

Qué te parece si a la madrugada le recortamos las alas y le vendemos suspiros a las telarañas del escalofrío que atrapé una noche cualquiera sobre tu colchón. Qué te parece si hoy te digo lo que nunca te digo, si te ríes de mí cuando estás conmigo cada vez que me olvido la vergüenza en un parque junto a la cabeza de Platón...

Mientras se nos fuga la vida en un desvelo imaginado, huyendo por el camino de huellas sobre el hielo que un día dejaron los dos osos polarizados. Mientras tiñes los días de color con tus ojos, mientras bailas sobre las aceras que nunca se habían mojado.

Y qué te parece si nos quedamos un poco más bajo el abrigo de otro secreto, disfrutando del calor de tus costillas, disfrutando como niños en la hora del recreo. Qué te parece si hoy me paro aquí y no vuelvo a dejar tu piel entre mis asuntos pendientes, mientras tú esperas que adorne tus palabras, mientras yo sueño con la sonrisa de tus dientes.

Y al final, qué te parece si medimos con los besos la distancia universal que nunca debería separar la distancia entre dos besos. Mientras te quedas esta noche, mientras sigues latiendo entre la sangre de mis versos.

14 feb. 2011

Años

Te quiero. Te quiero sin peros y sin porqués. Te quiero sin razones que disculpen que no dejo de acariciarte el pelo mientras me hablas. Te quiero, y hoy el tiempo sacude el polvo a esos ojos tuyos que se murieron el día que me mirabas y ya no me podías ver.

Te quiero, y cada historia que te inventas es un recuerdo que perdiste en el camino de piedras labrado bajo tus pies. Te quiero, porque así inyectas color a estas letras, porque me vuelves loco perdido, tonto majareta y cobarde cuando evito decirte que te quiero más de lo que crees.

Desnuda, cuando te miro y los años te han robado hasta el calor de tu propia piel. Desnuda, sin la rabia de tus uñas, sin la fuerza de tu llanto solitario en la noche solitaria que nunca quisiste tener. Desnuda, sin el cariño de los brazos extranjeros. Desnuda y cubierta de miedo, te quiero incluso cuando no me alcanza la vida para no dejarte nunca de querer.

Te quiero y amo cada arruga tallada sobre la palma de tus manos, te quiero y quiero las lágrimas que lloras sin saber porqué. Te quiero más cada 14 de febrero, más rápido incluso de lo que los dos llegamos a comprender.

Te quiero abuela, porque me lo diste todo y luego te olvidaste. Te quiero para que tú me quieras...para que tú me quieras y mientras me miras, cierres los ojos y me vuelvas a ver.

(Dedicado a mi abuela Valentina
en su 86 cumpleaños
- "te quiero incluso cuando no me alcanza la vida
para no dejarte nunca de querer")

31 ene. 2011

Sara

A veces soy cuerda y madera envueltos en la voz ronca que invade el espacio donde nunca estás tú. El acorde, el sonido que se alarga y que te busca. A veces soy la batalla desvergonzada que aplasta mi vergüenza contra el silencio. Porque siempre acabo siendo el silencio repetido de tus ojos al final de cada canción. Incompleto, desafinado y lejos de tu piel, mientras apoyo la vibración de mi aliento sobre tu mirada.

A ratos me convierto en el papel atascado de unos dedos que nunca saben como dibujarte. El intento fallido de que tus labios no adelanten como siempre a mis palabras. A veces soy el calor de un verano atravesado por las aristas de tu recuerdo. A ratos la velocidad descontrolada, el dolor de tripa de esta tinta caducada, los golpes contra el vacío, las ganas de verte incluso cuando sé tú no tienes ganas.

Y siempre me convierto en la imperfecta imperfección que trata de abrazarte...pero tú nunca te acabas. Porque a veces eres canción, porque siempre has sido palabra. A veces soy todo, y a ratos todo significa nada. Porque el calor de esta estación no fue sin ti, porque éstas letras sin tu nombre no recuerdan a nada, porque sin ti no soy poesía, porque sin ti no soy guitarra.

Y es que es por el olor de tu sabor, es por el color de tu mirada, por cada segundo de mi sueño, por la pasión de tus pestañas...Es que siempre es por ti, que a veces soy todo, y a ratos soy nada.

26 ene. 2011

Verbos en tránsito

(Doha [Qatar] - 02:42 AM - 12/11/2010)

Atacado por el tiempo regresivo que se pierde entre aviones y noches anónimas de hoteles con encanto.

Aturdido, alejado de la realidad y privado del descanso digno de los sueños, otra vez me estrello contra mis ojos arrasados por una nueva ciudad.

Y en la noche, una conversación que se convertirá en anécdota con los años. Y en la noche acalorada otra vez el escalofrío de una nueva cama.

Otro país, otro vuelo, otra escala, pero siempre tu sonrisa, siempre tu sonrisa preciosa en la maleta de mis palabras.

Ahora el sonido de tu voz en el fragmento de indecisión de mis pestañas, que se desperezan del silencio del desierto.

En este nuevo lugar, en esta noche sosegada, como siempre acariciándome tu recuerdo, tu precioso recuerdo y esta renacida costumbre de nunca acostumbrarme al tacto de tu mirada.

20 ene. 2011

Mientras se ahoga febrero


No hay mejor sonido que el de un te quiero,
ni mejor tacto que el mis dedos entre tu pelo.
El mejor olor, el latido de la piel sobre tu cuello,
el mejor sabor, tus labios entre mis besos.

(26-02-2006)

-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·-·

Besos entre dos bocas tímidas de su propia timidez, besos mientras una canción tras otra terminan en besos roncos y acalorados. Besos por besos locos, besos de veneno rojo. Besos abiertos cuando sólo cierras los ojos, besos contra tu piel, besos de amor, besos olvidados entre el polvo de los escombros.

Besos entre tu cuerpo y mis manos, besos que se desean, que piden, claman y al final se abandonan en la frontera de los labios tatuados de besos. Besos que siguen a besos, besos de un lugar, besos de un grito, besos de un invierno. Besos que en silencio se gritan las ganas de destruirse entre más besos. Besos por besar, todos los besos que te debo.

Y al final llegó el final, y yo me quedé con tu latido entre mis dedos. Y al final llegó el final, y los besos siguieron conversando, de mil historias inventadas, de mil besos más entre más besos.

18 ene. 2011

Fronteras

Ahora arriba, donde el aire explota contra el aire, donde siempre se llega tarde y nunca es suficiente. Arriba, arriba donde la presión ataca mis hombros y todo se vuelve rápido y ruidoso. Arriba donde el tiempo se convierte en esfuerzo, donde todo es imperfecto y material. Arriba, es arriba donde mi piel se asfixia en el frío polar, donde cada una de las gotas de agua de clavan y me hunden...

Después abajo, un segundo después y mi latido se hace eterno. Abajo, donde sólo estoy yo y el agua que me suspende en mis pensamientos. Abajo no hay nada, no hay vida, no hay muerte, abajo no llega ni el miedo del silencio. Un segundo más y estoy aún más abajo, donde no necesito mis ojos ni mis lágrimas, donde el agua desgarra mis dedos. Abajo un segundo más y en un segundo ya no seré madera, ni cuerda, un segundo más y sólo vendrá tu respiración a consolarme.

Abajo, y el color se hace denso, brilla un mundo que no me pertenece, sólo estás tú aquí abajo conmigo. Sólo estás tú y los recuerdos de las canciones. Sólo estás tú y tu recuerdo flotando en mi pecho. Abajo donde sólo estás tú, y mi cuerpo fundido en un millón de átomos de agua. Abajo, un segundo más, y la vida se hace lenta, un segundo más sin respirar abajo.

12 ene. 2011

La distancia entre dos besos

Un camino de ida y vuelta hasta la luna,
cada madrugada que te debo,
el olor de tu piel bajo las sábanas
la mejor razón para decirte que me hoy quedo.

Una carcajada detrás de tus pupilas,
la distancia que mide el tiempo, de todo el tiempo que te beso.
Tus labios detrás de cada palabra,
cada palabra escrita sobre tu cuerpo.

Un verano despistado en la estación,
cuatro años sin reparo.
La vida y los sueños, una canción
la mejor sensación, tu respiración entre mis dedos.

Y el mar, y tu voz
y la oscuridad, y el calor
la humedad, tu nuca
besos que crecen entre las ganas de darte más besos.

El secreto de tus costillas

Si no fuera un secreto te confesaría que me he divertido siguiendo mis besos entre tus costillas, que nadie como yo se ha peleado con el eco de sus propias caricias dibujando cada uno de tus lunares. Si no te rieras cada vez que te susurro, te juraría que mis uñas guardaban el calor de tu espalda, que mis labios conocen los surcos de tus lágrimas y que mis dedos se empaparon del color de tu aliento...

Pero no hay nada que decir, porque los dos somos madera mojada bajo la piel, porque tus ojos sólo saben ver dentro de mis ojos, porque en la oscuridad sólo existe la luz de tus sueños. No hay nada que decir porque respiras cuando yo duermo, porque bien vales siempre otra canción, hoy no hay nada que decir porque todo lo que te digo es entre los dos un secreto.

Y la vida de tu piel y el laberinto de tu pelo, el rincón de tus muñecas, el balcón de tus diez dedos. Todo es nuevo, no hay nada viejo, la verdad de tu mirada, el temblor de tu deseo. Pero no, hoy no hay nada por hacer, hoy decido que me quedo, y te toco otra canción y te cuento otro secreto.