18 ene. 2011

Fronteras

Ahora arriba, donde el aire explota contra el aire, donde siempre se llega tarde y nunca es suficiente. Arriba, arriba donde la presión ataca mis hombros y todo se vuelve rápido y ruidoso. Arriba donde el tiempo se convierte en esfuerzo, donde todo es imperfecto y material. Arriba, es arriba donde mi piel se asfixia en el frío polar, donde cada una de las gotas de agua de clavan y me hunden...

Después abajo, un segundo después y mi latido se hace eterno. Abajo, donde sólo estoy yo y el agua que me suspende en mis pensamientos. Abajo no hay nada, no hay vida, no hay muerte, abajo no llega ni el miedo del silencio. Un segundo más y estoy aún más abajo, donde no necesito mis ojos ni mis lágrimas, donde el agua desgarra mis dedos. Abajo un segundo más y en un segundo ya no seré madera, ni cuerda, un segundo más y sólo vendrá tu respiración a consolarme.

Abajo, y el color se hace denso, brilla un mundo que no me pertenece, sólo estás tú aquí abajo conmigo. Sólo estás tú y los recuerdos de las canciones. Sólo estás tú y tu recuerdo flotando en mi pecho. Abajo donde sólo estás tú, y mi cuerpo fundido en un millón de átomos de agua. Abajo, un segundo más, y la vida se hace lenta, un segundo más sin respirar abajo.

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