22 sept. 2010

Ambición desmesurada

No eres el el aire de un viento quemado,
no eres el agua de un río olvidado,
no eres luz, ni frío. No eres eco,
no eres llanto.

Eres el sueño de mi tiempo acurrucado,
tiempo de mi retraso adelantado.
Eres calma y agitación,
eres puta y asfixia en mis labios.

No escapas de mi mente,
no sé si quiero quererte.
Eres un rostro pálido y desconocido.
Sabes cuándo detenerte,
pero no sabes que no sé quererte.

No eres la historia por reescribir,
ese verso temido y rezagado.
No eres mis ganas de vivir,
no eres la pupila detrás de mis fallos.

Eres el grito callado,
eres mil vidas y una muerte.
Eres la misma soledad de siempre,
el mismo beso que siempre queda pendiente.

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