29 ago. 2011

Singlot perpetu.

No me duermo porque no me dan sueños las tardes, no me duermo porque prefiero escuchar el color de tu fotografía mientras recuerdo los motivos que nos separan piel con piel. Y me quedo en silencio dibujando historias sobre tus pecas bajo el calor que conquista el mundo escondido en esta manta de papel.

No me levanto porque los pies se me escapan del suelo, no me levanto porque mi almohada escribe mis pensamientos y los escupe en forma de sueños contra el rigor de esta pared. Y la vida se hace lenta mientras imagino que inspiro tu espiración, que el espacio se consume en burbujas de luz que se quedan atrapadas entre los dedos. Y la vida se hace lenta mientras me creo que por fin te conozco y tus labios ponen fin al hipo perpetuo de mis miedos.

Otra vez. Un suspiro y otra vez la oscuridad me engaña y me enseña el olor de tu cuerpo refugiado en tu sonrisa infinita. Otra vez y el guiño de tu voz me despista en mil tardes sofocadas donde existes cada vez que se me pierden los ojos detrás de un final que nunca acaba, porque tú ya nunca acabas.

Y por eso el sueño, por eso la pereza y la impaciencia que late bajo el suelo. Y por eso los días tristes, y por eso las tardes con tus besos. Y por eso es "eso" otra vez, y por eso es nunca y todo es siempre de nuevo. Por eso volvieron las letras, por eso huyó herido el silencio. Por eso fueron tus pecas, por eso fueron tus ojos y el temblor al tocarte cuando ni siquiera puedo. Y por eso fueron miradas, y por eso ahora son recuerdo. Y por eso el naufragio en cada banco del parque, por eso el tiempo cuando no quiero tiempo...

Por eso eres luz, por eso oscuridad, por eso eres hielo...Por la tarde que no tienes, por la vida que te debo.

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