28 ago. 2009

Nicotina

El primer cigarro es atracción.
El segundo, un juego entre los dedos.
El tercero son las ansias de empezar un relato.
El cuarto cigarro es un café y un libro cerrado.
El quinto es la ventana abierta.
El sexto es desgana.
El séptimo es una conversación al teléfono.
El octavo cigarro es un polvo desenfrenado.
El noveno, las ganas de volver al octavo.
El décimo es la mitad para terminar algo.
El undécimo es la ceniza esparcida en el suelo.
El duodécimo, la desesperación frente al papel en blanco.
El décimo tercer cigarro son doce más uno.
El decimocuarto son dos acordes y otro cigarro.
El decimoquinto, el sol muriendo entre los tejados.
El decimosexto cigarro es la canción de un poeta españolizado.
El decimoséptimo es no arrepentirse de haber fumado lo fumado.
El decimoctavo es una paja en el baño.
El decimonoveno, nostalgia.
El último cigarro es una nota mental: "tengo que comprar más tabaco".

1 comentario:

  1. En el decimoquinto yo ya voy pensando en el último...
    Recuerdos de una servidora desde el otro lado del charco y ánimo con el blog!

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