22 sept 2009

A pelo

Soy un chaquetero de verbo recurrente y palabra fácil. Un mercenario de historias inventadas que siempre fueron verdad. Pero no me importa porque junto a mi imagen de escritor sin fama, la luz de mi lámpara me ofrece un espacio donde existir. Y todos me miraran sorprendidos cuando en un incendio mis letras comiencen a gritar rumores encendidos, y todos escucharán el ritmo de mis cigarros mientras el cielo se cubre de gris.
Soy el elenco de un monólogo teatral, el diálogo de mis labios contra tus labios. Soy el sueño bohemio de una ciudad que duerme en la calle, la prosa marchita del viento glaciar.
Y todos me mirarán desde arriba cuando crean que mi llanto me dejó morir, y todos pasarán de largo, todos pasarán de largo y mi cuerpo, este cuerpo maldito, nunca me dejará partir.

10 sept 2009

Mis planes

Vamos a matar el estacio en blanco que escribí entre unos versos. Vamos a olvidar los reproches que un día grabamos con la navaja en el banco del parque. Si quieres nos vamos y le damos tiempo al tiempo para que piense en no volver a pasar por aquí. Si quieres silbamos canciones al viento y le hacemos reír.
Vamos a desear que no empiece nunca el día y que la noche termine pronto. Que tu pupila siga siendo mi pupila azul. Que dos más dos no sumen más problemas, que los problemas vengan sólo de dos en dos.
Vamos a brindar con el cava de tu lágrimas y dormir la resaca de un recuerdo que no fue lo que siempre quisimos que fuera. Vamos a seguir imaginando como dos niños que cumplimos las fantasías de los papás. Si quieres fumamos la pipa de la paz enfadados y lloramos con todo lo que nos hizo un día reír. Si quieres soñamos un par de vidas perfectas, nos despertamos en medio, y las intentamos cumplir.
Vamos a recordar cada momento, vamos a jugar a no morir. Duerme esta noche tranquila, esta noche me quedo, y de paso te hago feliz.

7 sept 2009

Calles

Un, dos, tres, el niño no quiere volver a mirar...Un, dos, tres, el niño camina y se pone a llorar...Un, dos, tres, el niño respira, inspira, espira, aguanta la risa y comienza a temblar...Un, dos, tres...Un, dos, tres.....Un, dos, tres.....Un, dos, tres....Un, dos, tres, el niño es valiente y quiere luchar...Un, dos, tres, el niño tropieza y vuelve a tropezar...Un, dos, tres, el niño no grita, no teme a la prisa, no quiere parar...Un, dos, tres, el niño imagina una vida real...Un, dos, tres, el niño examina, se encuentra, se pierde y vuelve a llorar...Un, dos, tres, el niño no quiere y quiere andar...

1 sept 2009

Al absurdo de lo de siempre

Es odioso cada vez que me sigues por la calle, cada rato que me despistas de una conversación inherente al aburdo de lo de siempre. No soporto que me ataques por la noche y me susurres debajo de mi almohada que me has vencido otra vez.
Apareces violenta cada vez que cierro los ojos, te burlas de mi desdén, me recuerdas que siempre he sido, aquel que nunca quise ser.
Eres fantasma de mi miedo, eres veneno cuando tengo sed, un mordisco en cada intento, eres un intento de morder. Me animas a desnudarme, a beberme el temor a llegar a desaparecer, eres una puta sin remedio. Te odio, hoja en blanco de papel.

28 ago 2009

Nicotina

El primer cigarro es atracción.
El segundo, un juego entre los dedos.
El tercero son las ansias de empezar un relato.
El cuarto cigarro es un café y un libro cerrado.
El quinto es la ventana abierta.
El sexto es desgana.
El séptimo es una conversación al teléfono.
El octavo cigarro es un polvo desenfrenado.
El noveno, las ganas de volver al octavo.
El décimo es la mitad para terminar algo.
El undécimo es la ceniza esparcida en el suelo.
El duodécimo, la desesperación frente al papel en blanco.
El décimo tercer cigarro son doce más uno.
El decimocuarto son dos acordes y otro cigarro.
El decimoquinto, el sol muriendo entre los tejados.
El decimosexto cigarro es la canción de un poeta españolizado.
El decimoséptimo es no arrepentirse de haber fumado lo fumado.
El decimoctavo es una paja en el baño.
El decimonoveno, nostalgia.
El último cigarro es una nota mental: "tengo que comprar más tabaco".

27 ago 2009

Arena para relojes de cuerda

Todo tiene un sentido. Aunque nunca lo encontramos la primera vez que sucede, todo tiene un sentido. Es por eso que pasamos gran parte de nuestra vida coleccionando, escuchando y diciendo cosas como "eso fue en caliente", "fue sin pensarlo", "lo que pasó, pasó". Mentira, todo tiene un sentido y generalmente lo descubrimos cuando ya no tiene ningún sentido para nosotros. Entonces sólo nos queda una cura posible; atiborrarnos de píldoras de resignación a la espera de volver a cometer un error repetido.
Cada carta de amos tiene su historia de desengaño, cada beso su reproche, cada trago su miedo, cada canción tiene su recuerdo, cada recuerdo tiene su canción...
Todo tiene un sentido y sin sentido inventamos justificación y culpa para no perder el rumbo del tiempo. Por el momento, seguiré buscando el sentido de mis palabras mientras derramo la arena de mi reloj de cuerda por las aceras roidas de este Buenos Aires burlón.