15 ago 2011

Desastres y dictaduras

Idiota.
Idiota es desear que mañana llegue hoy.
Idiota es mi sonrisa sobre tus labios.
Idiota es esta canción.
Idiota es no querer ser idiota a tu lado.

Idiota es buscarle explicación.
Idiota es no besarte cuando te extraño.
Idiota es el sonido de otra canción.
Idiota es ser idiota. Ser idiota sin reparo.

Idiota es el silencio de las cosquillas.
Idiota es la vergüenza de tu cuello.
Idiota es el calor de los días...

...idiota eres tú, cuando yo soy idiota y no tengo remedio.

18 jul 2011

A corazón abierto

Ya sé que no te había prometido ninguna línea, pero casi estoy por jurar que estabas esperando encontrarte con esta carta.

He querido escribirte porque sé lo nerviosa que estás en estos momentos, y sé que es por mi culpa, pero no hay nada de qué preocuparse, todo va a salir bien. Lo sé, y aunque ahora mismo no pueda agarrarte la mano mientras te digo esto, sé que no habrá ningún problema.

No puedo negarte que mientras lees estas palabras tengo mucho miedo. Tengo miedo aunque en este preciso instante no pueda darme cuenta en realidad de cuánto miedo tengo. ¿Sabes qué es lo que más me ha atemorizado de todo esto? Creer que de algún modo u otro iba a perder una pequeña parte de ti en este quirófano.

Luego me he dado cuenta que eso no es cierto, eres algo mucho más grande que mi corazón. Eres cada vez que te ríes y haces que me brillen los ojos, cada palmo de mi piel que no quiere despegarse de tus labios. Mi ilusión de cada día, el eterno mar azul bajo tus pupilas en el que me quiero morir de viejo. Eres mucho más, porque eres mi esperanza y por eso mismo ahora sigo luchando tumbado en esta camilla.

Ya sé que no es justo que haya elegido este momento para decirte esto, pero, quiero que sepas que si algo sale mal yo siempre te seguiré queriendo. Que aunque mi corazón se pare, cada gramo de mi cuerpo seguirá latiendo.

26 jun 2011

Agua, nieve y arena

Agua helada y agua caliente son siempre agua por mucho que las cambie esta fotografía...

No puedo hacer otra cosa que recoger el perezoso rencor de mis palabras mientras la piel sigue coleccionando el olor de unas sábanas anónimas prisioneras del olvido de un motel olvidado tras el cansancio de la carretera.

Silencio. Sólo ha bastado el silencio para darme cuenta de que he transformado el paisaje. Un segundo de silencio para descubrir que he vencido a la eternidad del horizonte, a la promesa de la espuma, a las lágrimas del viento. Silencio y tras el silencio fui capaz de conquistar el asfalto y el metal, la luz y el aburrimiento del color.

Sólo en el silencio ataqué la cordura de la tormenta, el poder del verde rocoso de los gigantes de piedra y tiempo. Sólo basto silencio para crear arena sobre mis ojos, para abrazar mis huellas y luego perderlas, igual que se pierde silencio entre el silencio.

(16/05/2011)

2 may 2011

Condición de aturdido.

Quiero empezar disculpando mi letra...

La que se ha acostado contigo tantas veces. Aquella que conquistó la oscuridad de tu aliento y rodeó la piel de tu cuello en cada escalofrío. Esa que sobrevivió al latido bajo tu ropa, la que se enredó toda una noche sobre tu cuerpo sólo por la extraña sensación, de no saber cómo era no poder estar contigo.

Aquella que te embaucó con frases perfumadas, con las verdades desvergonzadas del desconsuelo. Esa que nunca te dijo lo que sentías bajo tus dedos. La que se olvidó de cómo se escribía la quemazón de no ser nunca más un recuerdo.

La que no se detiene cada vez que te presentas. La que no sabe guardar en silencio la impaciencia de mis pecados. La que se despista cuando llegas, la que no sabe nunca qué decir. Esa que se desmonta al verte detrás de cada fotografía. Esa que no se detiene. Esa que no es más, porque tú no eres más letra.


28 abr 2011

Lluvia repentina

Nunca he sido bueno en esto de elegir el momento para no dejar de ver el color de tus fotos. El intento de un "no quiero", que siempre se convierte en un "nunca pasará una próxima vez...", me persigue por cada una de las cuatro esquinas de mi cuarto a oscuras.

No, tampoco soy perfecto conquistando el terreno de tus recuerdos, ocupando el oxígeno que respiras, distrayendo tu despistada distracción con los juegos malabares del viento, siendo la lluvia repentina que te hace mirar al cielo y abrir la boca.

Y quizás, es que nada es porque nada ha de ser después de que nada viniera esta noche a vernos. Y puede que tenga razón el silencio de la canción, o incluso el sonido de nuestro propio silencio. Y es que puede ser que no haya luz detrás de estas persianas que condensan el tiempo lento que nunca hubimos de tener. Y quizás es que todo carece de sentido porque sólo una noche tuvo sentido después de aquella sensación de conocernos sin conocernos...

Es cierto, no voy a negarlo, no te digo la verdad cada vez que digo que no te estoy mintiendo. Y como siempre me volveré a perder entre la gente una noche más, y como siempre tu mano no volverá a coger la mía y mis dedos jugarán con aquella amarga sensación de ganarle el pulso a tus dedos.

Y como siempre...nunca volverá a ser ayer. Porque nunca ha sido siempre, porque siempre es siempre nunca...Y yo seguiré sentado al borde del camino viendo pasar mis pasos, esperando el tiempo de los recuerdos, soñando con que se cumpla lo pasado...pero como siempre, nunca ha sido siempre...y tus ojos se fueron, y mis labios se han secado.

16 abr 2011

A ciegas

Noventa y tres, no se detiene, no puede parar. Noventa y tres espera los sofocos del verano, los amores enamorados, las ganas suicidas de un beso en el mar.

Noventa y tres nunca será un paseo bajo la noche, las risas dentro de un coche, el cigarro apagado que nunca se debe fumar.

Noventa y tres son dos vuelta en el cielo, el final mentiroso y sincero, la letra vagabunda de un verso caprichoso que siempre quiere ser impar.

Noventa y tres es otra excusa cualquiera, otra verdad verdadera, el mismo comienzo que no sabe cómo acabar.

Patadas al aire

No escribo aunque quiera, porque quiero, pero no escribo, y aunque quisiera y escribiera, no escribo por más que quiera. Y quiero creer que escribo, aunque escriba lo que no quiera, pero no quiero lo que escribo, porque nunca escribo siempre que quiera...

10 abr 2011

Seiscientoscuatromilochocientos.

Una, dos y tres...abre la puerta e inspira una bocanada de ruido y cristales...cierra los ojos y tropieza con los escombros de la noche temprana...cierra los ojos y el tiempo se le escapa entre los dedos sin poder arañar el escalofrío de las horas en punto...cierra los ojos y todo se detiene...

Una, dos y tres...golpea latidos de tinta contra la carcajada entristecida de sus días...cierra los ojos y escucha la música de una vida ajena...cierra los ojos y se pierde...cierra los ojos y dibuja una sonrisa de papel bajo la luna de humo de la noche en vela...

Una, dos y tres...pierde el recuerdo en un taxi afortunado....cierra los ojos y el calor húmedo de la madrugada golpea contra su sangre...cierra los ojos y se ríe...cierra los ojos y el final no se cansa...

Una, dos y tres...despierta en un sueño que no le permite dormir...cierra los ojos...cierra sus ojos...ahora te ven.