17 mar 2011

Piedra, hierro, cristal y agua

Los ojos, la risa, la lluvia, la calle, las luces, los parques, la brisa del mar...la calma, la prisa, las fotos, la vida, la rabia, los charcos, las ganas suicidas de echarse a volar...

Las manos, los pasos, los libros, los ratos, cerrar bien los ojos y mirar hacia atrás...los dedos, los perros, los coches, los puentes, contar hasta diez y volver a empezar...

Recuerdos, recortes, canicas, resortes, colillas, desastres y ganas de hablar. Patadas, bostezos, carreras, excesos, derrapes, descensos, subir escaleras y no respirar...

La torre, los lienzos, el árbol, el viento, el río y el frío, el frío y el río, cruzar otro arco y llorar al cruzar...

Lo gris, lo verde, lo triste, lo bello...guardar en tu mano la eterna ciudad.

15 mar 2011

La ola

Es un eco imposible que detiene un muro destruido de partículas de polvo y luz frente a mi cuerpo. Un relámpago suspendido en la tensión del instante que condensa la respiración hasta que todo explota. Después llegará la fuerza desbocada del viento, después la ola arrasadora, el ruido cegador, el temblor...y después del horror sólo vendrá a consolarme el cansancio del mismísimo silencio.

Y el frío condensará los espasmos macabros de la realidad. Los escombros, los escombros vendrán a arroparme en su lecho putrefacto de imperfección cuando todo se haya ido. Entonces me quedaré dormido sobre la destrucción de mi propio mundo, aquella que gime bajo mis pies, mientras dejo que mis entrañas devoren tu recuerdo.

Nada quedó atrás cuando la luz borró el camino de tu voz en mis tímpanos reventados, ningún rincón donde tu olor se volvió a posar agotado, ya no existió el calor que se congela bajo tu ropa, el dolor de cada cigarro apagado. Otra vez la oscuridad ensordecedora, otra vez las horas del morir mientras se muere el tiempo, la eternidad descorazonada, la improvisación suicida...Otra vez la vida lastimosa de los lamentos.

8 mar 2011

Inexplicable

Hay un sonido ronco en el tiempo que pasa hasta que el tiempo se muere entre nuestros ojos. Un silencio vacío cargado de impaciencia...

Hay una luz que apaga toda la desconfianza entre nuestra piel. El mapa sobre tu cuerpo donde perderse. Los sueños donde jugar despierto.

Hoy hay una palabra que se susurra en el papel. Un corazón que late violento. Hoy unos dedos que tocan lo que no ven. El pasado y el presente, hoy, se pelean bajo tus pies...



2 mar 2011

Prometeo

Soy posible en los días rojos atravesados por calambres de cansancio.
Soy posible en la madrugada atronadora de tus susurros desde la distancia.
Soy posible en el mar de ganchos de acero que me impide volar.
Soy posible en la profundidad del suelo suspendido en mi silencio.
Soy posible en el incansable espacio que nos separa.
Soy posible en la palabra.
Soy posible en la fuerza de los dientes contra los dientes.
Soy posible en el esfuerzo último que nunca se acaba.
Soy posible en el cielo cubierto de miedos por el futuro.
Soy posible en la sonrisa que se refleja bajo la sonrisa de tu mirada.
Soy posible en la oscura noche.
Soy posible en las dudas que hacen que te entren ganas.
Soy posible en el vuelo rasante sobre los límites impuestos.
Soy posible en el sonido imperfecto de la guitarra.
Y soy posible en lo imposible; quedarme bajo tu piel, dormir entre tus pestañas...

27 feb 2011

Detrás del tiempo

Otra vez frente a ti, como ese deseo que se vuelve humo cada vez que trato de atraparlo en un escalofrío.

Otra vieja oportunidad, otro nuevo intento de tratar de olvidar que no me olvido nunca del color de tu pelo.

Y otra vez tus ojos, y otra vez consigues encender el deseo que no deja de ladrar versos contra estas cuatro paredes que contienen todos los miedos que en una tarde estropearon con el fin, el final de mi cuento.

Se cansó tu latir, se marchitó el impulso de besarte cada vez que me duermo, se callaron las palabras, reinó el silencio mientras se durmió tu voz en la madrugada.

Y cada rincón es una nueva ocasión para robarle tu calor de verano, al frío de no verte en mi primer invierno. Y cada renglón es un nuevo resbalón que no me deja olvidar la duda sobre el sabor de tus besos.

Otra vez frente a ti, pero ya no te veo. Sin resolver se quedaron mis ganas, callado se quedó tu silencio.

(25 noviembre, 2006)

Vanidad

Hoy soñé que me besabas,
soñé que en un abrazo
tus dedos entre mis manos jugaban.

Hoy soñé verte desnuda,
soñé recorrer tu cuerpo
empapado de tierna dulzura.

Y en la noche nuestros cuerpos se mezclaban,
dos deseos con la misma intensidad.
Y en un beso nuestra lenguas hablaban
de un amor de pura vanidad.

Hoy soñé que me besabas,
pero en el alba del despertar,
quise seguir soñando, seguir pensando,
que siendo la vida un sueño,
hoy eras tú la realidad...

Septiembre 04

15 feb 2011

Todo lo que no sé que te debo

Qué te parece si vas hablando y dejas que yo recoja las palabras que se te caen de los bolsillos...A ciegas, como cuando las vacaciones de verano abrasaban mis pestañas, mientras las colillas en mis manos corrían más que los gatos de la estación.

Qué te parece si a la madrugada le recortamos las alas y le vendemos suspiros a las telarañas del escalofrío que atrapé una noche cualquiera sobre tu colchón. Qué te parece si hoy te digo lo que nunca te digo, si te ríes de mí cuando estás conmigo cada vez que me olvido la vergüenza en un parque junto a la cabeza de Platón...

Mientras se nos fuga la vida en un desvelo imaginado, huyendo por el camino de huellas sobre el hielo que un día dejaron los dos osos polarizados. Mientras tiñes los días de color con tus ojos, mientras bailas sobre las aceras que nunca se habían mojado.

Y qué te parece si nos quedamos un poco más bajo el abrigo de otro secreto, disfrutando del calor de tus costillas, disfrutando como niños en la hora del recreo. Qué te parece si hoy me paro aquí y no vuelvo a dejar tu piel entre mis asuntos pendientes, mientras tú esperas que adorne tus palabras, mientras yo sueño con la sonrisa de tus dientes.

Y al final, qué te parece si medimos con los besos la distancia universal que nunca debería separar la distancia entre dos besos. Mientras te quedas esta noche, mientras sigues latiendo entre la sangre de mis versos.

14 feb 2011

Años

Te quiero. Te quiero sin peros y sin porqués. Te quiero sin razones que disculpen que no dejo de acariciarte el pelo mientras me hablas. Te quiero, y hoy el tiempo sacude el polvo a esos ojos tuyos que se murieron el día que me mirabas y ya no me podías ver.

Te quiero, y cada historia que te inventas es un recuerdo que perdiste en el camino de piedras labrado bajo tus pies. Te quiero, porque así inyectas color a estas letras, porque me vuelves loco perdido, tonto majareta y cobarde cuando evito decirte que te quiero más de lo que crees.

Desnuda, cuando te miro y los años te han robado hasta el calor de tu propia piel. Desnuda, sin la rabia de tus uñas, sin la fuerza de tu llanto solitario en la noche solitaria que nunca quisiste tener. Desnuda, sin el cariño de los brazos extranjeros. Desnuda y cubierta de miedo, te quiero incluso cuando no me alcanza la vida para no dejarte nunca de querer.

Te quiero y amo cada arruga tallada sobre la palma de tus manos, te quiero y quiero las lágrimas que lloras sin saber porqué. Te quiero más cada 14 de febrero, más rápido incluso de lo que los dos llegamos a comprender.

Te quiero abuela, porque me lo diste todo y luego te olvidaste. Te quiero para que tú me quieras...para que tú me quieras y mientras me miras, cierres los ojos y me vuelvas a ver.

(Dedicado a mi abuela Valentina
en su 86 cumpleaños
- "te quiero incluso cuando no me alcanza la vida
para no dejarte nunca de querer")