25 jul 2010

En blanco

En un sonido vibrante apareces como un reflejo azul. En un sonido vibrante apareces y el aire que me sostiene se vuelve nervio y temblor.

Contar hasta tres y bucear bajo los rayos de luz de esta mañana infantil, dejarse llevar y escribir hasta la frontera de tus labios. Dejarse llevar y vivir.

Vivir cada frágil fragmento del pasado, cada gota de aceite sobre un charco de vapor y olores coloreados. Sentir tu pulso, notar cada golpe de sangre y oxígeno excavando bajo mi piel. Respirar y ser uno, ser uno hasta el final.

En un sonido vibrante apareces como un reflejo azul. En un sonido vibrante me ciegas y el tacto de tu aliento despista mis pasos. Perdido, olvidado, corrompido, y entonces llegó un verso triste, y la que se durmió con la pena fuiste tú.

20 jul 2010

ANTE MERÍDIEM

A la una de la mañana pasa la bruja del miedo por la ventana.
A la una de la mañana mi poesía se ahoga entre las sábanas y se escapa.
A la una de la mañana mis sueños y los tuyos.
A la una de la mañana pasó la una de la mañana.
Mis dedos y los tuyos, a la una de la mañana.

A la una de la mañana la oscuridad se enfría en el fuego.
A la una de la mañana un espasmo.
A la una de la mañana tú cuerpo se deshace.
A la una de la mañana no hay más tiempo.
Y el tiempo no pasa, nunca pasa el tiempo a la una de la mañana.

16 jul 2010

El límite y el mercurio

Cada gota de silencio flota en el espacio acuoso de dos parejas de pupilas que se consumen con impaciencia. Se murió el tiempo, se paralizaron los sentidos, los momentos se convirtieron el bloques sólidos que se quiebran al golpear contra el suelo. No existe nada, y sólo existe la nada en las palabras huecas de la prisa del mes de noviembre.

Cada movimiento se convirtió en el mercurio líquido que refleja la agonía de los recuerdos, cada movimiento se hizo humo y el humo se inmoló contra un paladar de palabras consumidas. Los dedos fueron la frontera de mi piel contra la tuya, el punto de máximo deseo olvidado. Y tus labios eclipsaron los reproches de la tinta en el papel, los versos se volaron, volaron los besos y la vida quedó reducida a dos cuerpos empapados de miedo.

Fue entonces cuando cada latido hizo daño, fue entonces cuando la sangre se evaporó y la lágrimas quedaron atrapadas en un desierto de piel y fuego. Entonces la noche fue larga y pesada, y los sueños fueron sueños olvidados. Entonces mi alma se estrangulaba con cada palabra, fue entonces cuando mi vida no era tu vida.

15 jul 2010

Neón verde

Rompe con la noche plagada de flashes de colores, rompe con los cristales vidriosos de tus miradas inocentes, rompe, rompe con los miedos y vuela sólo como tú puedes ser capaz de volar.

Estrella una carcajada contra la preocupación mientras la vida entra por tu venas como un caballo desbocado lleno de oxígeno azul y violeta. Consume cada segundo con tanta fuerza que los objetos que te rodean empiecen a vibrar mientras tu cuerpo explota en un universo diluido de colores encolerizados. Tiñe tu tiempo de verde neón y consume las ganas de lo nuevo, bebe de la experiencia remota, del grito desvergonzado de la osadía, aspira el humo de la ilusión porque esta es tu oportunidad.

Dispara la bala de la madrugada contra el sol insolente, contra la redención macabra de las nubes líquidas y salta tan alto como te permitan tus pies, salta hasta que no haya regreso a la normalidad.

Porque tú eres la bandera de la valentía, la cara del amor. Irene de ojos brillantes lo tienes todo y no lo olvidas, eres fortuna y esfuerzo, tienes el ritmo de mi canción.


(Dedicado a mi amiga Irene Vega, América se le queda pequeña)

14 jul 2010

Perfectos impares

Me absorbe el calor entre los trenes y el tiempo asfixiado en los carteles metálicos de esta estación. Sigo sin pestañear mientras los colores empiezan a oxidarse y todo se vuelve sepia y triste canción en silencio.

Me quema tu mirada desde el vapor dorado de mis entrañas, me quedo inmóvil en este abdomen de hierro y colillas mientras sigues bailando y te alejas. El sopor se posa en mi piel y no siento la ropa, me fundo con el espacio caliente de la ciudad.

Espero...espero otro tren implosivo de segundo repetidos, de cartuchos de pólvora seca e historias que se derraman sobre las vías. Espero y tú acompañas mi tiempo lento, el ritmo cansado de mi respiración que no se aleja de mi boca. Tú y tu recuerdo anónimo, tú y tu historia imaginada entre mis ojos imposibles, tú y tu existencia que no existe salvo en mis dedos.

El aire pesado aplasta los latidos poderosos del hormigón y la grava caliente, somos extraños en el andén, cuerpos ajenos a la vida que nos envuelve e impulsa, tan desconocidos como tú y como yo, tan perfectos impares que nunca nos tocamos. Y con el ruido vibrante y sudoroso del tren te pierdes sin que yo pueda remediarlo.

Y otra vez tu imagen marchita se consume en el calor del andén número dos mientras yo me alejo, y otra vez tu recuerdo tirado igual que se me me muere mi imaginación.

28 jun 2010

Sábanas de papel

Otra vez. Ya está aquí el constante acorde de mis pensamientos. Otra vez las palabras sordas me empujan contra el suelo cubierto por la humedad y la noche.

Se terminó la rutina que insulta a mi mente y desgasta mi corazón. Hoy acaba la razón ciega que dirige mis pasos a un muro cargado de reproches susurrados y escondidos entre frases cobardes.
Hoy no repito lo que mis ojos se cansaron de ver hace tiempo, hoy termina esta comedia desmentida, esta partida sin piel, este aroma a huida, esta luna sin miel.

Y nunca pasa, y pasa una y otra vez. Otra vez mi voz contra un papel. Otra vez letras escritas para ser borradas con el tiempo, como el tiempo sobre la cama con dos cuerpos otra vez. Extraños, vagabundos que no se entienden ni se ven.

Otra vez tu cuerpo junto al mío, y el silencio entre nosotros, y te alejas, y me alejo. Otra vez.


(Madrid - 09/04/2008)

23 jun 2010

Con puño sincero y letra clara escribo esto que pienso. Esto que pienso y que no siento, porque el sentir se me olvidó a la vuelta de un invierno rencoroso que no deja de escaparse en las postales.

Va siendo hora de que tu caderas se apiaden de mis ojos insolentes y con un soplete de verdades arrases con toda mi esperanza. Atrás ya hemos dejado más de cien deshielos glaciares debajo del satén de tus braguitas naranjas, y atrás recogimos las mentiras que cultivamos entre verdades engañadas.

Ahora vendrá el tiempo y su puta prisa a azuzarme con abanicos de jazmín, mientras mis dedos bajo tu falda buscan arrancarle una vergüenza desvergonzada a tus labios de piel salada. Vendrán los vendavales grises y llorosos de un Buenos Aires lejano a cortar los ventanales de mi alcoba empapada de recuerdos olvidados.

Entonces el aire se convertirá en humo y los pecados serán descuidos ocasionales. Entonces el sumario judicial dictaminará que tus daños siempre fueron mis daños colaterales. Se encontrará un culpable inocente y el ritmo eléctrico de las noches se cortará las venas con el filo de las copas acabadas. Se romperán las letras, entonces las letras quedarás rotas.

Abrázame Carmela, regálame esta noche exagerada tan sólo un ratito, en lo que se me va muriendo la madrugada.

Consejo

Eres la puta del vicio original, la ambición más perturbadora perdida en el espacio entre líneas en una composición desfogada.

Eres el deber sin obligación que miente a cada regla de precisión en la belleza mortal de todo lo que firmo.

Eres la forma mutante que no deja de esconderse en el tormento de una perfección imaginaria.

Eres la rima y el verso, la palabra oportuna, el estilo vibrante. Eres el consejo adecuado, la pereza constante. Eres el fallo acertado, el acierto distante. El disparo y el sonido, eres la sangre y el contraste.

Eres el fin de las calles, el deseo inquietante, la traición tergiversada, la mirada eterna sin mirarme.

Lo eres todo, vida, pero te vuelves nada si creo tocarte.


(Edimburgo, 17/04/2010)